Aguarde un minuto, no no, aún no saque el sombrero de papel aluminio, no somos conspiranoicos, ni tampoco encontrará ficciones aquí, pero debe saber que el enunciado es real: se acerca el fin del mundo.
El mundo se va a acabar, el mundo se está acabando, en el mismo sentido que usted y nosotros estamos muriendo, caminamos y a veces bailamos al ritmo que nos marca la entropía, llegará el punto de entropía máxima en el que usted y nosotros ya no seremos.
Al final, lo que nos queda es el ahora, este pequeño pedacito de tiempo que fluye fugaz entre el presente y el pasado, este, 'pequeño calorcito entre dos hielos', como dijo Benedetti. Entonces vamos a aprovecharlo, vamos a pensar, vamos a leer, vamos a compartir, vamos a filosofar y también, ¿Por qué no?, Vamos a hablar pendejadas. Para la posteridad, para quienes nos sobrevivan, para la anécdota, para las risas o los corajes.
Porque al final, el mundo se va a acabar y nada más importará.
Porque arruga tomarse muy en serio.
Y porque es gratis.